viernes, 21 de mayo de 2010

Sylvia Likens


A veces te enteras de cosas que pueden hacerte caer en la misantropía. Supe del caso de Sylvia Likens echando un vistazo a la filmografía de Ellen Page, la cual protagoniza “An American Crime”, película inspirada en el dicho caso.

Para quien no haya oído hablar de este suceso, Sylvia Likens fue una chica de 16 años, hija de feriantes, que junto con su hermana pequeña fueron dejadas por sus padres temporalmente al cuidado de Gertrude Baniszweski, señora que acaban de conocer hacía tres días en misa.

Gretrude era (una mierda humana) madre 6 hijos y no andaba bien de dinero ni de la cabeza. Al parecer tenía traumas infantiles, lo que la convirtió en una amargada, loca y fumadora compulsiva, a pesar de tener asma, y debe ser por este motivo que descargo toda su rabia contra una niña inocente, por celos, o por algún motivo que no alcanzo a encontrar como persona humana que soy. Fue torturada y humillada hasta la muerte por esta señora, por sus hijos y por todos los chicos del vecindario. Ahora bien, “puedo entender” que una persona no esté bien de la cabeza y, por lo tanto, sus hijos tampoco, por genética, educación, lo que sea, pero… ¿todos los chicos de un vecindario? Creo que con 10, 12, 15 años se tiene ya un concepto del bien y el mal, sensibilidad, HUMANIDAD.

Dejo el enlace de wikipedia para quien lo quiera leer http://es.wikipedia.org/wiki/Sylvia_Likens. Yo lo hice en dos veces pues la primera me mareé puesto que soy bastante aprensiva.

En cuanto a la película, no pensaba verla, pero después de leer en críticas que no era tan dura como la realidad, lo hice. Ciertamente es mucho menos cruel, y según la interpretación de Gertrude y sus hijos, son “bastante buenos” . En realidad está bien hecha porque no alimenta el morbo.

Conclusión: Que se pare el mundo que yo me bajo.

3 comentarios:

anamorgana dijo...

Yo también quisiera bajarme pero no se puede.
El mal se contagia, el bien no lo tengo claro.
¿ Dejarías a un hijo tuyo con alguien que acabas de conocer? no verdad.
Besos

Sarah dijo...

El bien también se contagia, creeme. Es uno mismo el que tiene que decidir a quien se quiere arrimar.

Maeglin dijo...

Sabes aquello de "Para que triunfen el mal sólo es necesario que los buenos no hagan nada" de Burke o Einstein pues aqui se cumple. Bastaría con que sólo uno de aquellos chicos hubiera sentido la aversión y el mareo que tu leyendo wikipedia y no ya defenderla pero si huir a pedir ayuda y denunciar lo que pasaba.